Pánico a los cables en el hogar

Con el paso de los años, cualquier hogar va viendo aumentado el número de cables y metros de cableado que debe combinar en sus diferentes habitaciones o estancias.

En muchas ocasiones, la previsión de la construcción de la propia infraestructura de cableado del hogar no se hizo pensando en que el futuro habría tantos electrodomésticos y aparatos con necesidad de acoplarse a la toma de corriente.

Pensemos que muchas edificaciones son antiguas, o relativamente antiguas, y con ello la mayoría de cableado estructural puede ser insuficiente para las necesidades energéticas y de corriente que tenemos hoy en día”

Es por ello que los cables han pasado a formar parte involuntariamente del mobiliario de la familia, y por este motivo muchos tomamos medidas para disimularlos o esconderlos para que no sean apreciables a simple vista. La solución más simple, sin necesidad de tirar paredes y reorganizar el cableado de la casa puede ser a través de las canaletas para cables que todos conocemos.

Existen diferentes tipos de canaleta para cables que ahora no me pararé a detallar, pues no es la intención del artículo, pero que podéis consultar si deseáis una mayor comparativa de las principales funcionalidades de cada una de ellas.

Con todo el exceso de cables que hoy en día tenemos en nuestras casas y que no siempre el WI-FI puede solucionar por ahora, debemos recurrir a dichas canaletas para solucionarlo”

Todos somos en parte bricoladores y de una forma u otra nos consideramos unos manitas simplemente cambiando un enchufe o interruptor. Es por ello que la tarea de hoy es mucho más simple todavía y de igual modo gratificante.

Como parte del cuidado en el diseño que queremos aportar a nuestros hogares, la harmonía de colores y contrastes a través de nuestro mobiliario y paredes no puede verse truncada por unos cables desordenados y aleatorios. A través de una canaleta para cables podemos en primer lugar juntar todos los cables de una determinada zona de la casa y llevarlos conjuntamente a la toma de corriente o de datos que deseemos.

He llegado a ver hogares donde se habían pintado los cables de color blanco para no desentonar con el tono minimalista y claro que tenían las estancias. Lo cierto es que mucho más simple que esta solución visualmente todavía más fea que el contraste blanco/negro, está la integración de todos esos cables a través de una canaleta que, posteriormente, sí podremos pintar a juego con la decoración de la habitación.

Hoy en día la mayoría de canaletas para cables están hechas de un material que permite la pintura para que pueda adaptarse, por ejemplo, al mismo color de la pared”

Aprovecho también para dejarlos en enlace de un manual gratuito para que organicéis bien los cables sin producir interferencias entre ellos.

Las posibilidades son múltiples en función de nuestras preferencias y definición de estilo y diseño con que queramos ambientar nuestras diferentes estancias. La solución es simple y puede convertirse en un pasatiempo entretenido que compartir con nuestros familiares mientras dejamos bonito, por ejemplo nuestro comedor, en especial el cableado de detrás del televisor y demás aparatos. Sólo falta decidir el momento y ponerse entre todos manos a la obra.

Es el momento de decidir nuestra ventaja competitiva

Llegado un cierto punto en todo negocio hay que decidir y valorar en qué somos realmente buenos. Y no sólo eso sino…

“…en qué somos mejores que nuestra competencia, si podemos serlo en el tiempo, si hay dificultades de imitación en esa característica y si se podrá adaptar a los cambios de mercado futuros”

Idealmente esta reflexión debería tomarse desde el propio business plan previo al lanzamiento de la propia empresa o nuevo producto/servicio. Pero, desengañémonos, pues escasas son las veces en que la agenda responde a esta previsión. Un mal plan de negocio, un estudio inadecuado de la competencia, unas previsiones poco racionales… o a veces simplemente la falta de una o varias partes de este análisis previo obligatorio para todo empresario o emprendedor.

Hoy en día, las escuelas de negocio más prestigiosas hacen hincapié en la estrategia de operaciones como clave del éxito. Y una de estas claves en la que me gustaría profundizar en este artículo es la importancia de decidir y definir adecuadamente nuestra verdadera ventaja competitiva.

Aquella en la que realmente destacamos, seamos o no conscientes, sea o no en la que queremos destacar. Si tenemos una oportunidad, aprovechémosla”

Dependiendo de nuestro sector o modelo de negocio identificaremos algunos aspectos diferenciales respecto otros, pero a grandes rasgos está aceptada una doble forma de diferenciarse: por costes o por valor añadido (o una mezcla de ambos).

Debemos tener muy claro que hoy en día una diferenciación por precio no es eficiente ni una fuente de ventaja competitiva, puesto que será efímera en el tiempo”

Ésta es una de las reflexiones que más confusión crea, puesto que nos podemos posicionar por costes, lo cual nos permitirá jugar con la variable precio de una forma más holgada, pero sin una previa ventaja en costes no podremos accionar esta variable precio. Así pues,

Una ventaja competitiva por costes nos ampliará nuestro margen de maniobra sobre la variable precio, pero nunca nuestra ventaja competitiva recorrerá el camino inverso”

¿Y qué hay de la ventaja competitiva por diferenciación? Esta otra posibilidad vendrá referida a todas aquellas partes del proceso de producción en las que podamos destacar respecto a nuestra competencia. ¿Tenemos un know-how que nos permite hacer nuestros productos en menor tiempo? ¿Son de mayor calidad? ¿Tenemos una estructura flexible que se adapta a los cambios en menor tiempo que el resto de competidores? ¿Personalizamos nuestros productos o servicios de una forma mucho más detallada y eficiente que los demás? ¿Resolvemos las incidencias en el menor tiempo del mercado? ¿Tenemos menos averías que nadie?

Éstos son ejemplos reales y aplicables a la mayoría de negocios en que encontramos posibilidades de adquirir nuestra ventaja competitiva.

El momento para tomar estas decisiones debería ser el inicial pero, como comentaba al principio del artículo, pocas veces es así. Es posible que no dispongamos de la información adecuada y, de ser un emprendedor, tampoco del dinero necesario para contratar un estudio de mercado a alguna empresa. Es por ello que la experiencia nos ayudará a entender nuestro entorno.

En toda estrategia de operaciones resultará clave este análisis de nuestras competencias diferenciales. El momento es ahora, y debemos estudiar al detalle aspectos propios como los recursos necesarios o previsiones de venta. También un análisis externo de la coyuntura económica, la evolución del mercado o nuestro sector en particular, y el estudio exhaustivo de nuestra competencia a todos los niveles. Nunca está de más realizar un completo benchmarking sobre el que posicionar todas las variables y posibilidades que identifiquemos, y ver así en qué somos líderes o capaces de establecernos como tales.

Si todavía no sabes en qué eres competitivo ya vas tarde, tu competencia lo habrá hecho. No les regalemos más clientes.